Ujjayi

 Nombre en Sánscrito: Ujjayi

ujji: Obtener victoria.  Ujjayi se traduce por “aquel que es victorioso”.

También llamada respiración victoriosa o respiración oceánica debido al sonido que se produce al realizarla.

Práctica:

Siéntate de manera cómoda, con las piernas cruzadas o dobladas y la espalda bien recta. Pon las manos sobre las rodillas o los muslos. Cierra los ojos y empieza a respirar por la nariz.

Presta atención al ritmo de tu respiración. Poco a poco ve igualando la duración de la inhalación y de la exhalación. En cada ciclo de respiración llena por completo los pulmones utilizando el diafragma para inflar el abdomen.

Mientras sigues respirando imagina que estás sentado en la orilla del mar. Recuerda bien el sonido que producen las olas al rozar la arena. En la siguiente exhalación abre ligeramente la boca y al espirar reproduce ese sonido. Para conseguirlo debes contraer suavemente la glotis o la garganta haciendo que el paso de aire sea más estrecho. Puedes imaginar también que quieres empañar un cristal con el aliento.

Una vez hayas conseguido mantener la respiración con este sonido, cierra la boca y continúa produciendo este sonido tanto en la inhalación como en la exhalación sin dejar que el ritmo de tu respiración se acelere, o se haga menos profundo.

Puedes empezar con una práctica de entre 5 o 8 minutos. Con el tiempo y cuando te sientas preparado puedes alargarlo a 10 o 15 minutos. Al terminar respira normalmente por la nariz durante un par de minutos.

Descansa estirando el cuerpo por completo en posición de Savasana.

Observa cómo te sientes, cómo se encuentran tu mente y tu cuerpo ahora. Disfruta de la sensación.

Ujjayi es una técnica de respiración que a diferencia de otras formas de pranayama se practica durante la realización de las asanas o práctica física de yoga y se puede combinar con el uso de diferentes Bandhas.

Beneficios: Genera calor interno que ayuda a desintoxicar el cuerpo, calienta los músculos y los prepara para la práctica. Aquieta y enfoca la mente. Suaviza el ritmo de respiración.

Cuidado: A veces para conseguir que la respiración sea audible tendemos a forzar demasiado la garganta y la respiración se puede volver difícil y hacernos carraspear o toser.