Satya: El segundo Yama

Satya: Verdad o Honradez
Satya: Verdad o Honradez

Cuando empecé a estudiar los Yamas entendí que todo está relacionado. Entendí que la manera en que se ordenan tiene un sentido profundo. No es aleatorio. Alguien podría decir que todo está pensado, pero yo prefiero decir que todo está sentido, explorado y establecido por algo mucho más global, sincero y libre que la mente. Se han compuesto así fruto de la observación constante y profunda del ser humano, de la comprensión sincera y sin juicios de todo lo que engloba la Vida.

El segundo Yama es Satya y lo podemos traducir como verdad o honradez. Ahimsa y Satya están tan íntimamente unidos que el hecho de que ambos existan hacen del otro algo mucho mejor. Ahimsa (no violencia) se nutre de Satya (verdad) para no convertirse en algo falso. Satya se nutre de Ahimsa para no ser una bala innecesaria.

Todos los Yamas y Niyamas ( y así ocurre con el resto de los Ocho Pasos) son un “suma y sigue” y así, Ahimsa no sería Ahimsa si no cumpliera Satya y Satya no sería Satya si no cumpliera los requisitos de Ahimsa.

Satya nos hace dar un paso más en el crecimiento propio, que nadie ha dicho que sea fácil y sencillo, y que nos transforma en el camino hacia conseguir ser al 100% lo que cada uno es.

Satya nos llama a ser 100% auténticos. ¿Más fácil decirlo que hacerlo, tal vez? Primero hay que entenderlo.

Ser 100% auténticos quiere decir ser 100% lo que somos. Lo que sentimos, lo que queremos, lo que realmente queremos. No lo que queremos querer, no lo que nos da miedo perder, no a lo que nos hemos acostumbrado, lo que nos hemos creído o lo que nos es más fácil. No lo que nos da vergüenza enseñar o decir, no lo que nos convencen de que es mejor para nosotros…

Sí, es complejo. Además de porque simplemente a veces cuesta derrumbar los preconceptos que nos hemos construido cuando creemos que aún nos sirven y encontrar la verdad de nuestros actos y de nuestra vida puede ser duro, si no porque necesitamos calma, humildad, sinceridad, valentía y mucho cariño para afrontarlos.

Aunque seguro que a estas alturas ya te haces una idea de lo que Satya significa, vamos a desglosarlo ya que además de todo lo que hemos hablado, podemos trabajar desde lo más sutil hasta lo más amplio. Podemos trabajar en la relación con nosotros mismos como en la relación con los demás.

Todos hemos estado en una situación parecida en la que una amiga llega con un peinado nuevo que nos sorprende y que no nos gusta. La primera pregunta que nos hace entonces es: “¡Me he cortado el pelo y me lo teñido! ¿te gusta cómo me queda?”. Algunos optarán por decir sí, incluso pueden soltar un “me encanta”, mientras por dentro piensan, “qué horror, pobrecita, le han hecho un estropicio, está horrible”. No hay Satya ahí.

Otros optarán por decir lo que piensan alto y claro ya que la verdad debe ir siempre por delante y tal vez incluso antes de que nadie les haya preguntado soltarán algo así como: “¿Pero que te has hecho? ¿Quién te ha dejado así y por qué te has dejado? te queda raro, no te favorece nada y no me gusta mucho, la verdad.”

Antes de actuar, contesta estas tres preguntas.
Antes de actuar, contesta estas tres preguntas.

Tal vez sea lo que piensa, pero sin duda no hay rastro de Ahimsa ahí. Es complejo porque Satya nos impulsa a ser sinceros, pero Ahimsa nos recuerda la no violencia. Para mi, hay que ir más lejos.

Sinceramente, ¿qué más da el peinado, qué más da si el jersey nuevo nos gusta a nosotros o no, qué importancia tiene si creemos que le queda bien o no? La belleza de cada uno no está en lo que nos pongamos, la belleza de cada uno está en nosotros mismos y es inherente a nosotros mismos. NO LA PODEMOS PERDER. Cuando consigues ver esa magia, esa belleza en cada uno, entonces, entiendes. Y ahí eres capaz de ver a la otra persona. Ahí no hay juicios, ni mejores ni peores, ni bien ni mal, solo y simplemente hay ser.

La belleza a veces viene con búsqueda, con altibajos que nos llevan a explorar y a cambiar. Si cuando estamos en una situación así no podemos dejar de pensar que debemos decir que ese “peinado” es horrible debemos plantearnos dónde estamos poniendo el foco de atención.

Creo que al final se reduce en reconocer el papel que juega nuestro ego, en salir de ahí y aprender a escuchar a la otra persona sinceramente. A decir la verdad de lo que creemos si lo vamos a hacer de manera amable, si va a servirle de algo a la otra persona o a uno mismo y si es realmente sincero.

Pero a veces las situaciones se pueden complicar un poco más. ¿Qué pasa si en vez de un peinado o un nuevo jersey se trata de una idea, de un proyecto, de una propuesta? ¿Cómo somos entonces sinceros y amables a la vez? ¿Qué pasa si un hijo llega y te plantea que quiere dejar de estudiar una carrera con muchas salidas laborales porque quiere dedicarse al arte? ¿Qué pasa si tu pareja, tal vez la madre o padre de tus hijos te plantea que quiere dejar ese trabajo tan estable y empezar un proyecto nuevo, de cero, que le hace vibrar, que le hace feliz, pero no sabe si saldrá bien ni cómo repercutirá en la familia? ¿Qué pasa si te das cuenta de que no quieres tener hijos, o sí los quieres pero tu pareja no? ¿Qué escoges hacer entonces, cómo eliges vivir siendo sincero contigo mismo? ¿Qué pasa si descubres un fraude en tu trabajo, una mala praxis, algo que contamina al planeta, algo que incumple la ley, algo que no coincide con tu forma de pensar y de entender la vida? ¿Escoges callar, hablar, dejar pasar…?

No debemos callar lo que no creemos que debemos callar. Debemos hablar claro. No debemos decir que sí cuando queremos decir no, ni decir no cuando queremos decir sí. Debemos ser amables, debemos alentar a los que nos rodean, debemos decirles que son bellos, que están guapos, que tienen una sonrisa increíble y una fuerza que hace vibrar. No debemos de hacerlo si no lo pensamos, pero debemos aprender a verlo. No debemos callar por miedo igual que no debemos hablar por miedo. Debemos dar un paso adelante aunque cueste. No hace falta ser duros o crueles. Solo debemos ser nosotros mismos.

Es importante que nos planteemos lo que Satya significa para nosotros, igual que hacemos con Ahimsa, en cada momento, en cada situación que se nos plantea el dilema. Es necesario que nos replanteemos las cosas y lleguemos a entender el porqué de nuestros actos y nuestros movimientos para poder conocernos y ser auténticos.

Todos somos únicos e irrepetibles. La forma que cada uno tiene de expresarse, de sentir, de vivir es única e irrepetible. Satya nos anima a que seamos nosotros al 100% sin miedos y sin dudas ya que cuando tú ya no estés aquí, no habrá nadie más con tu misma voz.

Liberador ¿no?

Sigue brillando,

Cris.


16 thoughts on “Satya: El segundo Yama

  1. Sara

    me encanta, es fantástico y difícil, pero hay que intentarlo cada día 🙂 qué post más genial

    1. yogaconcris

      Gracias Sara! es así, hay que intentarlo, que aunque cuesta, cada paso en esa dirección es liberador!

  2. ELOISA

    Una buena lección que seguro nos ayudará a ser más felices y a intentar tener un mundo mejor sino globalmente por lo menos localmente.

    1. yogaconcris

      Así es, creo que cada uno de los pasos que iremos comentando, son un camino idóneo para la felicidad, para la aceptación y la liberación. De esta manera, llegamos a brillar. ¡Feliz Día Eloísa!

  3. JAVIER

    Qué bonitas reflexiones Cris! Estoy completamente de acuerdo en todo!! Me encanta tu melena!! 😉

    Sigue iluminándonos con tu luz!!

    1. yogaconcris

      Jajaj!! Y a mí la tuya!!

  4. Jesús

    Comparto completamente lo que dices y me gusta como lo expresas. Muy cierta esa interconexión
    entre Ahimsa y Satya.

    1. yogaconcris

      Gracias Jesús. Un abrazo Grande allá donde estés.

  5. ana

    El comentario sobre satya me ha impresionado. Tengo q releerlo y reflexionar para asimilarlo y, sobre todo para ponerlo en práctica.
    Me van a ayudar mucho las tres preguntas que propones para hacer antes de opinar
    . Es necesario?
    . Es amable?
    . Es verdad?

    Son buenas preguntas para empezar a cambiar

    1. yogaconcris

      Muchas gracias Ana por compartir tus pensamientos. En la misma situación estamos todos, en sentir y conocer la raíz de nuestras acciones día a día.

      Un abrazo grande,

      Cris!

  6. Mireya

    Que buena reflexión. Me han encantado las tres preguntas. Bastante para meditar y encontrar la luz.
    Muy agradecida
    Cariños

    1. yogaconcris

      Gracias Mireya,

      Me alegra que sea algo que genere reflexión y sencillez para hacerlo.
      Un beso grande allá donde estés!

      Cris!

    2. yogaconcris

      Gracias Mireya

  7. Pauli Yoga

    ¡Excelente artículo!

    1. yogaconcris

      Gracias!

  8. Rayim Ferrera

    Hola Cris, hermosa reflexión y enseñanza sobre satya, como agradecértelo, así. Los Yamas y Niyamas son lo máximo, en cada uno de ellos están contenidos todos los ocho pasos, como fractales de luz. Me ayudó e inspiró mucho a ampliar mi entendimiento tu reflexión. Mil Gracias…

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