Sesiones Intimas

SABADO 20 MAYO

10:00 – 13:30. La Sala. 

Introducción

Cuando la práctica de yoga empieza a extenderse y popularizarse es necesario preguntarse si todo lo que hacemos es Yoga, si lo que practicamos es realmente beneficioso o si bajo el nombre de algo calificado como positivo nos estamos haciendo bien o dañando.

Cristina Aramburo

Y si supiéramos bien qué ocurre en realidad cuando practicamos “yoga“. Y si entendiéramos en realidad que las posturas son solo la punta del iceberg y el efecto de lo que hacemos mientras nos movemos en las asanas depende más de todo lo que somos que de la postura en si. Qué pasa con la respiración y las técnicas de pranayama cuando practicamos. ¿Es todo necesario y positivo o se están enseñando técnicas de manera incorrecta para la vida y el cuerpo occidental?

Entender que nuestra forma de vivir y nuestra forma de practicar están tan íntimamente ligadas que o ponemos atención y redefinimos lo que es “salud” o perdemos el poder que la práctica real ofrece.

El sábado 20 de Mayo, una inmersión teórico-práctica para entender la conexión de la práctica con lo más sutil: sistema nervioso, sistema digestivo, lo que comemos y deseamos, el sistema hormonal y emocional…

Tres horas y media para explorar, redefinir y entender de lo que va todo esto.

¿Qué veremos?

A nivel teórico

  • Qué es salud
  • Cómo observar o reconocer lo que estamos causando en nuestra práctica.
  • A qué prestar atención para saber si practicamos de forma adecuada o nos estamos perdiendo en ejercicios sin sentido.
  • Cuál es la relación entre nuestra forma de ser, de vivir y de practicar.
  • Qué sistemas se ven más rápidamente afectados en la práctica de Yoga y como beneficiarlos. (Sistema nervioso, hormonal, emocional, respiratorio…)
  • Los efectos del pranayama (técnicas de respiración) y de la meditación en el ser humano.

A nivel práctico

  • Integrar todo lo explicado, cuestionado y discutido anteriormente en la práctica física.
  • Práctica de Vinyasa Yoga apta para todos los niveles o intensidades de práctica.
  • Meditación.
  • Pranayama.

Precio:

35€ alumnos regulares.

40€ no alumnos

Plazas Limitadas.

Para Reservar plaza contactadme en 691.432.879 o yogaconcris@gmail.com

Yin Yoga, una práctica para estas fechas.

El invierno es la estación Yin por excelencia. La naturaleza se recoge, los días se acortan, la luz es tenue, los árboles pierden sus hojas, algunos animales se refugian hasta que los rayos de la primavera empiecen a calentar de nuevo la tierra. Todo es una llamada a la introspección, a la revisión y escucha.

Sin embargo en nuestra sociedad estas fechas están marcadas por los excesos. Es en este tiempo en el que más carga de trabajo tenemos (en el hemisferio norte al menos). Las fiestas de Navidad y Fin de Año vienen acompañadas de grandes comilonas y cantidades mucho mayores de las que necesitamos y de las que podemos digerir con tranquilidad. Los anuncios, las compras, las luces, las aglomeraciones y la alta estimulación en el día a día puede sin duda hacernos desgastar rápidamente.

Cada vez son más los estudios que apoyan que las prácticas de Meditación y de Yin Yoga favorecen la gestión del estrés, la conexión con las propias emociones y el foco en el presente lo que ayuda a la reducción de la ansiedad, la preocupación, la culpa y la tristeza entre otras emociones y sensaciones relacionadas con vivir enfocados en el pasado o en el futuro y que suelen ser características de nuestra sociedad occidental.

En este post os invito a que os toméis unos minutos en un espacio tranquilo en vuestra casa. Que os quedéis en silencio tan solo un rato y prestéis atención a lo que pasamos por alto tan a menudo. Nuestro propio ritmo. El ritmo de la respiración, el ritmo del corazón.

Hacedlo como más os guste. Haced de esta práctica un ritual. Podéis colocar luces indirectas, suaves, algo de música si os sienta bien o puro silencio de manera que no os distraigáis con lo que suena. Poneros cómodos. Haceros con mantas y bultos sobre los que os podáis apoyar y sentiros respaldados.

RECORDAD: el cuerpo manda. No lo forcéis en ningún momento. Mantener las posturas por varios minutos es suficiente. No queremos estrenar ningún músculo o fibra. Es preferible relajarse y darse cuenta de que el cuerpo se suelta poco a poco.

Concentraros en respirar lento y suave visualizando que el cuerpo se deshace.


 1. Empieza sentada. Flexiona la pierna izquierda y coloca el tobillo sobre tu rodilla derecha como si dibujaras un número cuatro con las piernas. Date cuenta que el talón del pie izquierdo sobresale por encima y hacia el exterior de de la pierna derecha. Esto es importante para que no sea el tobillo el que estemos estirando y forzando, si no la cadera.

Una vez tengas esto, flexiona también la pierna derecha de manera que te vayas acercando a la postura que ves en la fotografía. Puedes acercar más o menos el pie derecho a los glúteos y mantén las manos apoyadas atrás para respaldar la postura. Dependiendo de tu elasticidad podrás acercarte más o menos a las piernas. Sea como sea, intenta estirar la espalda todo lo que puedas y pensar en longitud en cada una de las vértebras más que en acercarte a las piernas.

Importante: No dejes que las caderas se levanten del suelo. Por le contrario piensa en que los glúteos pesan mucho sobre tu esterilla y que puede alargarte y estirarte desde ellos.

TIEMPO Y RESPIRACIÓN: Quédate aquí unos 3 minutos. Respira muy lento imaginando que en cada inhalación las caderas se hinchan, y en cada exhalación todo el cuerpo se relaja. Puedes mecerte de lado a lado masacrando bien la parte de atrás de las caderas.


2. Antes de cambiar de pierna, vuelve a estirar la pierna derecha y deja caer el pie izquierdo hacia el costado derecho hasta que consigas la postura de la fotografía.

Aquí, deja que todo tu costado derecho, se arquee, y se estire. Como si fuera una hamaca tendida al sol. Manteniendo el brazo derecho estirado por completo imagina que tus costillas en el costado derecho se acercan cada vez más al suelo. Visualiza que desde tu axila derecha hasta los dedos de tu pie derecho cada vez hay más espacio y más longitud. Como si crecieras.

TIEMPO Y RESPIRACIÓN: Quédate aquí por 1 minuto o 2 como mucho. Lleva todo el aire a las costillas en el costado derecho de tu cuerpo. Infla tanto como puedas en la inhalación. En la exhalación relaja todo el cuerpo y deja que escoltado de tu cuerpo se arquee aún más.

Al acabar vuelve a sentarte y repite ambos ejercicios en la otra pierna.


3. Gomukhasana en las piernas. Siéntate de nuevo con la pierna derecha extendida. Esta vez, cruza la pierna izquierda por encima de la derecha de manera que el talón de tu pie izquierdo quede pegado a tu cadera derecha y ambas rodillas estén alineadas una encima de otra. Date cuenta de que la planta del pie izquierdo está mirando hacia detrás, NO apoyada en el suelo!

Sólo si estás cómoda en esta postura flexiona también la pierna de abajo haciendo que ambos glúteos queden sobre el suelo. Si flexionar ambas rodillas es demasiado intenso para tus caderas, no lo hagas. Mantén sólo la pierna de arriba flexionada. Piensa de nuevo en que las caderas son el ancla de la postura que que quieres dejarlas pesar todo lo posible. Cuando hay mucha tensión en esta zona solemos, inconscientemente contraer los músculos alrededor de esta zona. Piensa en relajar todo lo que puedas los glúteos, los costados de las caderas y las ingles. Deja que las piernas pesen.

Con las manos puedes tasajear la zona que sientas más rígida o colocarlos en la postura que quieras. En la fotografía he cruzado un brazo sobre otro para abrir también la parte posterior de la espalda pero es opcional.

Cuando haya pasado al menos un minuto y/o te sientas a gusto en este lugar intenta inclinarte hacia delante sobre las piernas y dejar que el peso de tu cuerpo haga el trabajo. De nuevo. Intenta estar lo más relajada posible sin que las caderas se levanten del suelo. De esta forma favorecerás el espacio en la parte posterior de las caderas relajando también la parte baja de la espina dorsal.

TIEMPO Y RESPIRACIÓN: Quédate aquí por 4 o 5 minutos. Respira lento y suave. Inhala mandando todo el aire hacia las caderas imaginando que se inflan. Exhala dejando que se relajen y pesen. Si la postura te molesta mucho puedes sentarte sobre unas mantas o colocar las mantas entre el abdomen y las piernas de manera que cuando te inclines hacia adelante puedas sentir apoyo. Relaja los hombros y el cuello haciendo círculos con ellos.

Repite en el otro costado.


4. Badha Konasana Tras salir de la postura anterior estira las piernas sentada y agitalas o mécelas un rato de lado a lado. Apunta con los dedos de los pies hacia la pared delante de ti, y hacia ti durante unos segundo para activar estirar los músculos anteriores y posteriores de las piernas.

Una vez hecho esto coloca las plantas de los pies juntas con las rodillas apuntando hacia los costado. Si las rodillas no tocan el suelo o la postura te molesta demasiado siéntate con las piernas cruzadas “a lo indio” con un pie delante del otro y/o sobre un bloque o mantas.

Quédate unos segundos con las manos en las plantas de los pies o en los tobillos. Empuja ligeramente el suelo o las mantas con las caderas y estira bien la espalda. Piensa en que quieres alargar tanto la espina dorsal que realmente crezcas un par de centímetros. Mantente por un minuto en esta postura y cuando estés cómoda prueba a inclinarte hacia adelante como ves en la fotografía. Hazlo en las exhalaciones y por 4 o 5 veces.

Después, permanece inclinado hacia adelante por 5 minutos contando las respiraciones y haciendo esto lo más lento posible. Si tenías las piernas cruzadas, quédate aquí por dos minutos y medio luego cambia el cruce de piernas.

TIEMPO Y RESPIRACIÓN: 5 minutos es suficiente. La mitad en cada lado si tienes las piernas cruzadas. Sigue dirigiendo la inhalación hacia las caderas y las ingles, dejando que el abdomen se infle suavemente y relajando todo lo que puedas el cuerpo en las exhalaciones. No tienes que inclinarte por completo hacia adelante si el cuerpo no te lo permite todavía. El cuerpo Manda aquí, así que dale la responsabilidad y tú ocúpate solo de hacer espacio para cada respiración y relajarte en cada exhalación. Con el paso del tiempo el cuerpo se irá abriendo y soltando.


5. Paschimottanasana. Para acabar, estira las piernas y mantenlas relajadas. Puedes mantenerlas ligeramente flexionadas y algo separadas si eso te ayuda. La intención aquí es estirar y alargar toda la parte posterior del cuerpo desde la nuca hasta las plantas de los pies mientras recogemos la parte frontal del cuerpo.

Suele ser de gran ayuda colocar mantas o bultos entre los muslos y el abdomen de manera que puedas apoyarte en ellos si esta postura es complicada para ti. Intenta dejarte caer y volver a mantener la atención en las exhalaciones mientras te hundes cada vez más.

TIEMPO Y RESPIRACIÓN: Puedes quedarte aquí todo el tiempo que quieras. Intenta al menos quedarte por 4 minutos y no más de diez. Sea lo que sea que ocurra a nivel físico, mental o emocional en esta postura, no te asustes. Mantén la calma y sostén una respiración larga y profunda. Exhala por la boca si lo necesitas en algún momento y ve dejando caer el cuerpo cada vez más.

Al acabar, sal de la postura muy lento y tumbare poco a poco boca arriba para Savasana.  Una vez tumbada boca arriba relaja todo el cuerpo y deja que éste descanse y digiera todo lo que acaba de hacer y sentir.

Espero que os guste

¡Feliz práctica!

Cris

Retiro de Enero.

 

 

 

Empieza un nuevo año e inconscientemente parece que nos damos una oportunidad para colocar un lienzo nuevo, un papel en blanco sobre el que empezar a decorar, colorear y proyectar nuevas formas.

 

   Crear espacio para el encuentro con uno mismo,

Cultivar sensibilidad a lo más sutil, a lo que no escuchamos normalmente,

Calmar todo ruido, y percibir la belleza que hay en cada instante.

 


CREER en esa posibilidad nos permite CREAR realidad.


¿Qué haremos? 

Prácticas largas y lentas de manera que podamos saborear cada textura que se teje en nuestro cuerpo físico, mental y emocional. (Vinyasa y Yin Yoga)

Técnicas de respiración (Pranayama) y Meditación para acceder poco a poco a lo más sutil, adentrarnos sin miedo a lo más profundo de cada uno.

Momentos de reflexión y espacios de valoración. En la sociedad en la que vivimos una de las más brutales epidemias es la desconexión con lo propio. Con este cuerpo, con sus sensaciones, con esta mente, con estas formas.  Un retiro así, es un espacio para decir sí a investigar y explorar este paisaje cuerpo-mente en el que habitamos.

Compartir esta experiencia es algo que marca de manera muy positiva tanto en la práctica habitual de cada uno como en nuestro día a día.

Todo empieza a gestarse en lo más profundo de nuestra mente y saberse así, puro potencial, nos brinda un espacio de creación mucho más amplio de lo que nos pensamos.

Alrededores del lugar

Ésta es una invitación a que durante un fin de semana completo nos prestemos atención de manera muy profunda.

No hay nada mejor que regalarse un fin de semana lleno de mimo, naturaleza, horizonte, silencio, y espacios donde recargar toda energía.

Nos encontraremos a una hora de Madrid, en un rincón que nos servirá de refugio en todos los sentidos.

 

 


El lugar

El espacio en el que nos encontraremos está en plena sierra de Madrid, a una hora de la ciudad lo que nos permite poder aprovechar la tarde del viernes al máximo. Es un sitio pensado con muchísimo mimo y cuidado. Toda la comida es vegetariana, local y de cultivo ecológico. ¿qué más se puede pedir? Las habitaciones son cómodas y muy acogedoras de manera que rápidamente os sentiréis como en casa. No tenéis nada más que hacer que dejaros llevar, mimar y cuidar.

El espacio está rodeado de historia y a pocos minutos hay un antiguo castro celta que visitaremos si el tiempo acompaña. Si no es así, no hay que preocuparse porque la finca tiene rincones preciosos y nos dedicaremos 100%  a darnos lo mejor.

Las habitaciones son compartidas entre dos o tres personas y tienen todas las comodidades para garantizar el descanso y el reposo.


PROGRAMA

El programa puede tener ligeras modificaciones. Los que os apuntéis recibiréis información más detallada.

Viernes 20

18:00 – Llegada, recepción y acomodación en las habitaciones.
19:00 – Presentación. Práctica de bienvenida. Explicación y propuesta.
21:00 – Cena
22:00 – Encuentro

Sábado 21

7:00 – Práctica.
9:30 – Desayuno ligero.
10:30 – Reflexión y dinámicas. Pranayama y Meditación.
14:00 – Comida
Tiempo libre
18:00 – Dinámicas y Práctica Yin, Meditación nocturna
21:00 – Cena
22:00 – Encuentro y momento compartido.

Domingo 22

7:30 – Práctica
9:30 – Desayuno
10:30 – Dinámicas y actividades complementarias. Cierre. Pranayama y Meditación.
14:00 – Comida
Despedida


El nivel de la práctica es accesible a todos ya que cada uno de los asistentes trabajará a su medida siendo consciente de lo que necesita y lo que le sienta bien. El autoconocimiento y el deseo de investigar y conocerse en profundidad es el único requisito.

La práctica de Vinyasa Yoga es dinámica y a veces demandante físicamente (de nuevo, accesible siempre para todos)

La práctica de Yin Yoga es sutil, profunda y lenta de manera que podamos acceder a otras fibras más profundas en el cuerpo, tejidos más estáticos, que agradecen la rehidratación y el movimiento lento para recuperar su movilidad.

Con las técnicas de Pranayama (respiración) accedemos a los órganos más internos en el cuerpo. La práctica de Meditación trabaja sobre algo más sutil, la mente, que requiere tal vez mayor atención y esfuerzo que lo más visible y palpable.

Con una buena combinación de todo esto seremos capaces de acceder a todos los niveles y a todos los rincones tanto del cuerpo como de la mente.


Material

Esterilla de yoga

Cojín de meditación si utilizas

Manta si se requiere para cubrirse en las relajaciones.

Libreta y bolígrafo para poder colocar de manera íntima lo que se despierte durante el fin de semana.


Precio y Reservas:

El precio es de 205 € . Esto incluye las dietas y el alojamiento de todo el fin de semana. Las prácticas de yoga, meditación y actividades relacionadas.

Las plazas son limitadas así que se reservarán solo mediante el pago de adelantado de una parte del precio total.

Para más información sobre cómo hacer la reserva rellena el siguiente formulario y me pondré en contacto contigo.

Aquí no hay palmeras ( o sobre la práctica de yoga y meditación.) 1

 

Tanto si alguna vez te has sentado a meditar como si no, es posible que algunas de estas frases te suenen.

 

“A veces medito en casa, pero creo que estoy haciendo algo mal.”

“No puedo parar de pensar. No me relajo.”

“¿cómo sé si lo hago bien? ¿qué tengo que sentir?”

“Yo probé una vez pero me puse tan nervioso que creo que no es para mi. No lo he vuelto a intentar.”

 

Cada vez más gente se mete en clases de yoga y de meditación sin saber qué es necesariamente, en qué consiste ni porqué quiere hacerlo, pero hay una idea extensamente generalizada de que encontraremos calma mental y relajación o haremos esas posturas que tanto vemos hacer en los anuncios y fotos.

Entonces empieza la práctica.

Te sientas en silencio (como en el anuncio ese de bikinis) y tratas de concentrarte en una respiración lenta y suave pero tu respiración va mucho más rápido y el de al lado hace muchísimo ruido al respirar y se te hace eterno y ha pasado solo un minuto y llegan los saludos al sol y cada vez que tienes que hacer chaturanga te desplomas en el suelo como si no hubiera un mañana y llegan las posturas de pie y te tiembla todo y luego hay que mantener el equilibrio y no te agarras al de al lado porque no le conoces tanto todavía y entonces te das cuenta de que aquí no hay palmeras ni playas paradisíacas, que los dedos de los pies están mucho más lejos de lo que pensabas y tienes la intuición de que no te estás moviendo tan dulcemente como imaginabas y te preguntas, ¿dónde están las palmeras del anuncio?

En meditación pasa algo parecido. Nos apuntamos a meditación porque nuestro día a día es estresante, porque no podemos con la vida, porque estamos tristes, porque queremos calma y entonces: empieza la práctica.

y te sientas en aparente silencio y a veces se te guía y se te dice qué pensar, qué imaginar, qué hacer… y la música te relaja porque te transporta y parece que por fin lo tienes, que esto es lo que venías buscando y entonces la música se para y la profesora ya no dice nada, ni te guía, llega el silencio, crudo y en puñados, y la rodilla te empieza a doler y la espalda molesta muchísimo y entonces te planteas como la gente aguanta esto y “¿quién me recomendó que viniera?” y además parece que dentro de tu cabeza hay un ejército de personas cantando, bailando, corriendo de un lado a otro gritando que tienes que hacer esto y aquello y que esta postura es muy incómoda y abres medio ojo y parece que todo el mundo está tan pancho y no puedes parar de pensar que a ver si se acaba ya y te acuerdas de que el objetivo era no pensar en nada y te parece imposible y te das cuenta de todas tus quejas y entonces piensas que tienes que ser más positiva y relajarte, sí, relajarte, eso, y te acuerdas que tú donde te relajas estupendamente es en la playa y de nuevo te das cuenta: aquí, tampoco hay palmeras por ninguna parte.

Redefinamos un par de cosas:

  • El mapa no es el territorio. (Y el mapa que nos han dado es muy confuso.)
stress-meditacion-yoga-con-cris
saturación de información

Muchos abandonan cuando la idea que creían no concuerda con la realidad de su experiencia y es que nos han dado tantas instrucciones e ideas falsas que es normal que nos frustremos. Otros deciden quedarse y abrazar lo que tenga que venir.

El Mapa no es el territorio y entre lo que nos venden y la realidad hay a veces un abismo. La culpa (si es que eso existe) no es de la meditación, ni de la práctica de yoga, ni del profesor/a, ni del estilo de práctica, ni de ti, ni de nada. Lo que ocurre es que hemos malinterpretado y descontextualizado.
Vivimos en un sistema que absorbe cualquier concepto y lo convierte en producto, concretamente, el producto del bienestar. Así,  yoga y meditación se convierten en “medios para conseguir algo”. Se venden yogures y productos de depilación con modelos practicando asanas y todas las cadenas de ropa han sacado una línea de ropa de yoga.

En la sociedad de lo visual donde lo que nos inspira la imagen de la perfección es mucho más valorado que la realidad de la práctica, se nos vende de nuevo la idea de que el Yoga y la Meditación son buenos para nosotros porque hacen que nos sintamos bien. Se anuncian prácticas de meditación con imágenes de modelos que llevan flores en el pelo sentadas en una playa paradisíaca llena de palmeras.

Bueno, pues entre mi cama y mi mesa no veo el horizonte ni la puesta de sol, veo al vecino tender la ropa interior, no tengo una playa con palmeras sino un espacio bastante limitado en el que practicar según que asanas se hace a veces muy complejo pero estimula mi creatividad. Sin embargo, en este espacio, encuentro belleza cada día.

Ya os digo que la meditación y el yoga tienen en realidad mucho menos glamour y mucha más soledad.

  •  El Yoga y la Meditación se hace porque nos sienta bien. La Gran Confusión

Estas prácticas no se hacen para hacernos sentir bien y desde luego no nacieron con esa intención. No me imagino a ningún yogui hace 2.500 años diciendo: “Qué estrés, voy a meditar un poco que luego me sentiré mejor”. No, en origen yoga y meditación eran el método de estudio más sublime y científico conocido en el momento y del que aún hoy se siguen comprobando los beneficios que se derivan de estas prácticas descritos en textos muy antiguos.

La importancia del Yoga y la Meditación recae en que son intrínsecamente medio y objetivo al mismo tiempo. No es una experiencia específica normalmente relacionada con la paz mental, la ausencia de estrés y la calma. Los días en los que en la práctica de meditación la mente va como loca, el cuerpo molesta, no has podido mantener esa postura que antes te salía, siguen siendo práctica de meditación y siguen siendo práctica de yoga.

Dejemos de identificarnos con el resultado y a definir nuestro éxito basado en un ideal y entendamos que al principio, lo único que hay que hacer es practicar.

  • Al cuerpo le sienta bien moverse.

¿te has parado a pensar alguna vez en esto? el cuerpo está hecho de músculos y articulaciones lo que indica que está practica yoga con crispreparado para moverse en muchísimas direcciones y formas. Sin embargo la mayoría de la sociedad pasa una media de 14 horas al día sentados en una postura que no favorece ni la respiración, ni la digestión. Perdemos movilidad básica, las articulaciones parece que estén soldadas y la única forma de acercarnos al movimiento es para agotarnos repitiendo movimientos que a menudo no tienen mucho sentido ni nos ayudan esencialmente.

La práctica de yoga bien hecha devuelve la movilidad a cada una de las articulaciones, trabaja sobre lo profundo del cuerpo, te permite conectar de nuevo con la forma esencial de encontrar energía, la respiración, estimula los órganos internos, el sistema nervioso, digestivo, cardíaco…

Si somos lo suficientemente curiosos con nosotros mismos podemos empezar a cultivar la sensibilidad necesaria para que eso se refleje en nuestro día a día y saquemos la práctica de la esterilla, empecemos a cuestionarnos lo establecido hasta ahora en nuestra vida y entorno y antes o después, la práctica lleva a la meditación.

  • Ejercita tu mente tanto como lo harías con tu cuerpo.

La práctica física de yoga (entre otras cosas) está sentida para cuidar el cuerpo de manera que podamos sentarnos en meditación sin la distracción que puede comportar las molestias físicas. Nos es relativamente fácil trabajar sobre el cuerpo pero trabajar con la mente es algo más complejo sobre todo porque esta nos suele dominar.

pregúntate lo siguiente, ¿qué cosas te sacan de tu zona de confort, que experiencias, que formatos? probablemente, sentarte en silencio y concentrar la mente en un punto interno fijo, en un concepto o simplemente mantener el silencio y observar sea una de esas formas. No estamos acostumbrados a observarnos, a escucharnos, y cuando al consciente se le pide que pare por unos minutos, todo lo contenido en el subconsciente empieza a emerger a la superficie de manera descontrolada. Tomate unos segundo para observar todo eso. No hagas NADA. No interfieras. Ya estás tonificando el “músculo” de la consciencia.

Lo bello del estado de meditación y concentración es que aparece espontáneamente. Lo único que podemos hacer es practicar y practicar.

  •  Llega un momento en el que nos tienen que soltar la mano y hacer el camino en soledad.
soltar. yoga con cris
abrir las manos, soltar, rendirse

Aviso, va a llegar un momento en tu práctica en la que nadie te va a poder guiar. Va a llegar un momento en el que te vas a tener que soltar de la mano y empezar a recorrer por tu propio pie. Es entonces cuando la práctica se vuelve casi salvaje, no te asustes.

Creo que la práctica de yoga y meditación es una de las prácticas más solitarias e íntimas que conozco y aunque en nuestra sociedad la soledad vende muy poco, rescato el concepto. Solo tú puedes tener la experiencia de sentirte a ti mismo, solo tú puedes tener consciencia de la calidad de tu respiración y la percepción de ésta, solo tú puedes observar tu diálogo interno, solo tú puedes presenciar tu propia existencia.

Si bien a veces ayuda que nos guíen de nuevo al centro de nosotros mismos, creo que es esencial que recordemos que es trabajo propio el cultivar la sensibilidad suficiente a lo sutil.

La concentración y la escucha detallada a lo que recorre nuestra esencia solo la podemos hacer nosotros mismos.

Asume ese potencial.

No desesperes, por el momento, sigue practicando.

 

Cris!

 

 

De las alturas, de las nuevas pieles y de habitar lo soñado.

Algunos de vosotros ya lo sabéis, pero para los que no, os abro este secreto. Yo de pequeña estaba hecha de mantequilla y algodón de azúcar, contaban las veces que lloraba al día y no eran pocas, soñaba mucho, dormida y despierta, contaba a tres antes de decir algo y luego no hallaba el valor para decirlo así que volvía a contar a tres. Quería ser modelo y bailarina y tener el pelo largo. Sí.

Aprendí a ir en bici pasados los nueve, me daba miedo caerme, hacerme daño, la velocidad, las alturas. Luego vino lo de la tos ferina a los 10 que durante un año o más me hizo quedarme muy quieta; nada de correr o jugar a nada que requiriera esfuerzo físico. Las consecuencias psicológicas siguen en mi memoria física y emocional así que subir montañas o tratar de correr es para mi algo que enhebra miles de frenos.

Siempre que pienso en mi de pequeña, automáticamente recuerdo a mi madre.

Mi madre ha sido siempre una mujer valiente y emprendedora. Ella de pequeña jugaba a cazar serpientes. Le gustaba la velocidad, el riesgo. Si había dos opciones de camino, escogía siempre el desconocido. Ha sido fuerte, en todos los sentidos. No la recuerdo quejarse. La recuerdo alocada, divertida y atenta.

Nos ha enseñado a viajar, a recorrer el mundo, a investigar, a cuestionarnos cosas, a ir contracorriente si eso es lo que creíamos y a apostar por lo que queremos.

“Puedes hacer lo que quieras mientras puedas sostenerlo y hacerte cargo.”

Así que a los 6 le pregunté si podía tener como mascota unos gusanos de seda. No sé por qué eso estaba de moda. No requerían demasiado cuidado, solo una caja de zapatos con agujeros y esperar a que se hicieran mariposas.

La conversación, algo así. -Mamá, puedo tener gusanos de seda? -Claro, si sabes darles de comer y donde conseguir su comida. -Por supuesto, les daré lechuga. -No, comen morera que crece en un árbol muy fácil de escalar. – Vale.

Así que conseguí los gusanos  y una tarde fuimos a por hojas de morera, mi madre y yo y todos mis miedos que no tardaron en unirse.

Nos plantamos frente a uno de los árboles, creo que subí un metro y medio y ahí estaban, todos mis monstruos y mis temores. Me paralicé porque a mi el miedo siempre me hace hacer eso. Paralizarme.

No recuerdo mucho más que bajar del árbol sin hojas y consiguiéndolas en algún otro lado.

Habrán pasado más de 20 años. Sigo llevando todo eso conmigo. Tantas veces sigo siendo esa niña que se sube a la morera y se queda petrificada. Las morenas ahora tienen otras formas, otros colores y alturas. Sigo siendo esa niña que a veces tiene que contar a tres antes de decir algo.

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Crystal Crag, Mammoth.

De piel para dentro, me siento tantas veces hecha de mantequilla y algodón de azúcar. Lo asombroso y lo que hace un tiempo estoy intentando encajar es que de piel para afuera, lo que los demás perciben es fuerza, potencia y valentía.

Sé que hay gente que como yo pasa por cosas parecidas. Y sé que hay otra gente que siempre ha estado al otro lado de mis miedos. Y ahora, aquí estoy, permitiéndome ser esa mujer que también reconozco, porque la he tenido delante cuando era pequeña, porque la he soñado para mi y he empezado a habitarla.

Sigo llevando de la mano a esa niña para mostrarle lo amplio que es el mundo, porque sigo tratando de escoger la belleza en cada cosa aunque no siempre lo consiga, porque estoy intentando deshojarme de todo aquello que me encierra y encripta, porque sigo muy atenta a todo lo que eso genera, porque sigo queriendo escuchar todas las que soy y dar un paso más.

Hace unos días escalé un pico, da igual los metros que tuviera, era muy alto. En la cima el viento te arrastraba. A los lados, solo precipicios. Escalé con manos y pies. Mi madre y las moreras estaban presentes. El miedo también. La decisión de seguir adelante, también. El asombro por la belleza alrededor, también. La confianza en mis pies, en mis piernas, en mis pasos, en las personas que me acompañaban, también.

En todo eso, estos recordatorios.

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Vas a tener que ensuciarte las manos

“Para abrirte, para dejar que la vida te despliegue, vas a tener que hacer las cosas de manera diferente. Vas a tener que ensuciarte las manos, vas a tener que dejar que el miedo haga lo que quiera hacer y observarle hacerlo. Vas a verte sangrar y dejar que la sangre sane las heridas. Vas a seguir viendo todo ocurrir sin ponerle un freno, vas a permitirte ser permeable a todo y dejar que todo ocurra y que todo pase por ti. Vas a convertirte en corriente y danzar con todo.

Vas a seguir compartiendo espacios con todas las que eres y unirte a la fiesta con ellas. Vas a tener que dejar de pensar tanto. Vas a simplemente hacerlo y despreocuparte un poco más. Vas a tener que dejar caer la piel antigua y permitir que lo nuevo florezca. Vas a cerrar los ojos y dejar que todo simplemente ocurra.”

 

 

 

Nueva web, más contenidos, más para compartir.

Tengo esta idea. Nunca acabamos. Sí. Mientras estemos vivos, mientras sigamos despiertos, siempre habrá nuevas formas de hacer, nuevos retos, nuevos movimientos, nuevos aprendizajes.

Si nos permitimos estar abiertos a las opciones que se presentan, si paso a paso decimos que sí, seguimos en constante evolución.

Hace cuatro años abrí este blog. Sois muchos los que lo leéis, los que venís a las clases, los que me comentáis y seguís en contacto y aunque estéis hoy lejos de cuando nos conocimos la primera vez os sigo sintiendo cerca.

Justamente por eso, he querido hacer que este espacio sea un lugar donde devolveros más. Un lugar más cercano aún, más dinámico, un lugar en el que quepa todo lo que sueño, un lugar que pueda hacer realidad todo lo que siento.

Así que os escribo. Damos, juntos un paso más. Estoy creando una nueva web, en la que tendréis acceso a más artículos, reflexiones, encuentros e información.

La gran novedad, y uno de los retos más grandes para mi son las clases on-line que estoy preparando. Siempre he sido vergonzosa y ponerme delante de una cámara es algo que me aterra. Sin embargo siempre digo que hay que ser mayor que nuestras propias excusas y hacerse amiga de los miedos. Así que ahí estoy. Intentando dar lo mejor para que podáis practicar allá donde estéis, cuando queráis.

Os contaré sobre otros proyectos, retiros, intensivos, Desayunos con Yoguis y todas las cosas bonitas que os quiero hacer llegar.

Cuando todo esté más montado, quiero que este sea ungular en el que tengáis vía libre para preguntar, pedir nuevos recursos y lo que necesitéis.

Para que todo esto os llegue, sólo tenéis que hacer una cosa.

Clicar aquí y llegaréis a un enlace en la web donde añadir vuestro nombre, apellido y correo electrónico.

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Es súper importante que acto seguido vayáis a vuestra bandeja de entrada de e-mail y confirméis el proceso, ya que si no, se perderá y no podréis recibir la información cuando todo esto esté listo.

Aunque ya seáis seguidores de este blog, es necesario que rellenéis el formulario si queréis seguir recibiendo la información.

No os preocupéis, como siempre, podréis daros de baja cuando queráis, si la información ya no os interesa.

Esto es totalmente libre, sin embargo, me encantaría que tras estos años sigáis cerca. han sido muchas las anécdotas, los abrazos y los pasos en este camino. Seguirán siendo muchos más.

Gracias por compartir siempre y por estar aquí.

No hay distancia si seguimos en contacto.

Cris!

 

Sesiones Intimas. Posturas Invertidas.

Atreverse.

Plantar las manos y adentrarlas en la tierra.

Aligerar el peso.

Abrirse a la posibilidad.

Darse la oportunidad y entonces,

alzar el vuelo.

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Abandonar los límites, perder los acondicionamientos de los que nos hemos apropiado. Dejar de ser pequeños para ser todo lo que somos.

Sesiones Íntimas es un espacio para adentrarse en cada sensación, explorar la práctica lenta y delicadamente, masticar cada pequeño detalle y saborear cada percepción.

Tres horas y media de práctica donde explorar el silencio, la meditación, el movimiento y la respiración. Tres horas donde dejar caer antiguos preconceptos. Tres horas donde cerrar los ojos y verlo todo.

Meditación, Vinyasa Flow Yoga y Yin Yoga al servicio de lo que queramos explorar:

Una mirada profunda, esta vez, a los balances sobre manos, las posturas invertidas, la fuerza y amplitud en el corazón.

No nos hace falta saber hacer las posturas para empezar a recibir sus beneficios. No nos hace falta saberlo todo. Por suerte, la idea con la que entiendo la práctica de yoga es aquella manera que nos permite colocarnos en un lugar que nos dé la posibilidad de ser una mejor versión de nosotros mismos.

Las posturas invertidas tienen toda esa medicina contenida. Aprovéchala.

 

a qué prestar atención durante las sesiones íntimas:

nuestra mirada: la calidad y la apertura de ésta. La claridad en la percepción y la escucha profunda con la que percibimos la “realidad”. nuestros sistemas de filtración de información. la interpretación de lo sentido.

la escucha: es en la práctica del silencio donde podemos oír lo más sutil y escondido. allá donde no llegamos en el ruido y movimiento vacío diario.

la expresión: somos expresivos y creativos. pero experiencias, miedos y creencias nos han inhibido. en la expresión pura de uno mismo solo hay belleza y humildad. encontrar ese lugar para volver a conectarnos con esa capacidad auténtica. desde ese lugar practicar. el cuerpo como herramienta expresiva. el movimiento auténtico acorde a lo que percibimos.

lo profundo: la suavidad y la delicadeza aparecen con la activación de los tejidos más internos, físicos, emocionales y mentales. La imposición genera fragilidad y rigidez, siendo esto todo lo contrario no sólo a la elasticidad sino también a la fuerza. la práctica se vuelve un espacio abierto a la recepción cuando podemos rendirnos a ella.

ésta es mi forma de entender la práctica, mi manera de hacerla llegar, mi modo de compartirla con quien resuene con esto.

Cris Aramburo

SÁBADO 21 MAYO

de 10,00h a 13,30h
La Sala, Calle Arenal 9 – 28013 Madrid
Precio: 30€
Inscripciones: yogaconcris@gmail.com
Cris: 691432879

Carta Abierta

a ti.

a ti, que practicas a veces conmigo.

a ti, que tal vez alguna vez lo hagas.

quiero que cierres los ojos un segundo y entiendas esto con el corazón.

ésta es una declaración de lo que siento en mi práctica

mi movimiento es mío. es fruto de mi percepción con lo que me rodea, dentro y fuera, porque no es diferente una cosa de la otra

mi práctica cambia según quien esté cerca, según el suelo que piso, el aire que respiro y lo que percibo.

en mi práctica solo quiero acceder a esos espacios infinitos en los que en algún momento encerré información

y porque ya no entiendo nada como negativo y porque ya no concibo nada aislado, en ese lugar respirar y captar la sabiduría de lo que emerge ya sea en tormentas de confusión, en momentos de contracción o en lugares de suavidad y dulzura.

utilizo la alineación tradicional y la quiebro a menudo

déjame que te mire, que te perciba y te muestre una forma posible

11990519_862535203824822_2293837698191249413_ntómala y hazla tuya

no la automatices. no copies, no reproduzcas

es fácil, eso, lo de copiar y reproducir.

es fácil porque nos volvemos a sentir seguros y a salvo en movimientos repetitivos o vacíos, en patrones antiguos que no trascendemos.

es sencillo porque en esa reproducción podemos alienarnos de nosotros mismos, de nuevo, evitando el contacto directo con lo que sentimos, dando importancia a lo que se nos dice desde afuera, otra vez

creo que la práctica de yoga existe en la profunda conexión con lo más íntimo y creativo

no te muevas como yo

no te muevas por moverte, no hagas de esto algo vacío

siéntelo, habítalo, respíralo

la práctica es íntimamente profunda

adéntrate sin miedo

en cada milímetro de tejido, en cada gramo de aire,  en cada centímetro de movimiento, en cada sensación percibida

toma lo que quieras de mi, todo lo que te siga llevando a ti

es mucho más interesante y será mucho más bello porque será revelador.

sigue practicando a mi lado para que podamos generar cada vez más belleza juntos

si no te sirve, no lo hagas

solo quiero que te abras en la forma que quieras, hasta donde quieras, hasta donde te permitas.

no soy quien para decirte hasta donde llegar, solo para recordarte que el espacio donde moverte es infinito

solo quiero que te abras de tal modo que te permitas lo que nunca antes te has permitido.

solo estoy intentando romper y quebrar algunos andamios más, de esos que nos construimos con la falsa creencia de que nos sostendrían

pero somos mucho más amplios y no cabemos en moldes ni estructuras

quiero que sientas el amor inagotable que hay en el permitir todo

quiero que si quieres llorar, llores. que si quieres parar, pares, que si en savasana quieres tomar la mano del que está al lado, lo hagas, que seas consciente de hacia donde te lleva el aire que respiras, el corazón que te late y el flujo que te inunda.

para ofrecerte solo tengo todo lo que soy.

toma lo que quieras mientras te sirva para explorarte a ti.

mientras te sirva para llevarte a ti.

si pones tu esterilla junto a la mía, tómate un tiempo para honrar tu capacidad creadora. para hacerte cargo de lo que ocurra ya que será por todos los que estamos compartiendo el instante.

no subestimes nada, no restes importancia a lo que estás haciendo, a lo que estamos haciendo.

déjate calar por todo lo que ocurre alrededor. sigue emitiendo lo que quieres generar.

ésta es mi forma, ésta es mi manera de inyectar más corazón, éste es mi propósito, lo que me mueve, lo que me inspira

gracias por dejarme compartirlo contigo

 

Cris

Cada vez más, cada vez menos.

cada vez más

cada vez menos

cada vez más el silencio

cada vez menos las palabras

cada vez más los espacios entremedias

cada vez menos a tiempo

cada vez más el corazón abierto

aún el agua y aún la piel

cada vez menos la lucha

cada vez más armas disueltas

cada vez más la sombra

cada vez más luz

cada vez menos lo que yo me creía, lo que yo pensaba, lo que yo sabía

cada vez más lo que yo sentía, intuía, sabía

cada vez más cerca

cada vez más este lugar, infinito, íntimo

cada vez más esta piel

cada vez menos coraza

cada vez más profundo

cada vez menos miedo

cada vez más lento

cada vez menos el ritmo del otro

cada vez más así

como sea

cada vez menos deberes, cada vez menos culpa

cada vez más sutil

cada vez más la caricia

cada vez menos el olvido

cada vez más la belleza

cada vez más la crudeza

cada vez más

cada vez menos

Valencia ¡nos vemos muy pronto!

El mes de Febrero empieza básicamente, muy bonito.

En Madrid el frío se hace presente, y yo, que hecho de menos el calor, la playa, el sol y la sal, tengo la suerte de poder pasar el fin de semana del 6 al 8, cerca del mediterráneo: Me voy a Valencia a compartir mucho, mucho Yoga.

El viernes 6 de Febrero a las 18.00h estaré en Living Yoga Valencia, dedicando la tarde a tomar mucha más consciencia de nuestra propia práctica de Yoga, buscando el equilibrio entre esfuerzo y delicadeza, abriendo los sentidos para darnos cuenta de nuestros propios patrones a la hora de practicar, si nos forzamos o si podemos permitirnos rendirnos a la práctica. Un taller de 3 horas, dedicado a encontrar en el equilibrio y la estabilidad sobre la esterilla, recordándolo luego para poderlo llevar a nuestro día a día. Un taller que he preparado con muchísimo cariño donde espero dejaros claves que os sirvan en vuestra práctica tanto en el cuerpo como en la forma de sentirla y vivirla.

Podéis encontrar toda la información en Facebook o en la Web de Living Yoga Valencia. Además, para los que no les conozcáis todavía, estoy segura que será un gran descubrimiento conocer a Cosmin y a Andreaa, organizadores de Living Yoga.

Al día siguiente, el sábado estaré en el Congreso de Yoga de Valencia. Una oportunidad para juntarnos muchos a practicar yoga con diferentes personas, diferentes estilos y mucho mimo. Entre varias actividades, yo estaré dando clase el sábado a las 19.30, a última hora, espero que no estéis muy cansados para cuando llegue esa hora porque tendré muchas ganas de compartir una práctica con todos vosotros.

Con ganas de veros a todos y aprovechar para conoceros un poco más a todos los que os acerquéis,

¡Nos vemos en Valencia!